Sativa vs Indica: ¿Conoces las diferencias?

Diferencias indica vs sativa

La clasificación “indica” y “sativa” se utiliza con frecuencia en el mundo del cannabis para describir las sensaciones que podemos experimentar con cada cepa. “Indica” se atribuye a efectos relajantes y para el alivio del dolor, mientras que “sativa” se usa para referirse a un efecto más mental y estimulante.

Hoy en el blog de Cannactiva, te contamos las diferencias entre indica vs. sativa, y cómo éstas afectan a los efectos de cada cepa. ¡Acompáñanos hasta el final de este tema, uno de los más apasionantes del mundo cannábico!

¿Qué significa Indica y Sativa?

Para algunos, la perfección consistiría en que al comprar flores de cannabis fuera posible seleccionar la cepa en función del efecto preciso que se desea experimentar al consumirla. De ese modo, las denominaciones “indica” y “sativa” se usan para clasificar las variedades de cannabis según si proporcionan efectos físicos o mentales distintos. 

Las “indica” se asocian a efectos corporales de relajación, alivio del dolor y de la ansiedad y para conciliar el sueño. En cambio, las “sativa” producen efectos más cerebrales, de euforia y creatividad.  

En la actualidad, el breeding ha conseguido tal hibridación en el cannabis, que la clasificación entre indica y sativa según la apariencia de los cogollos, forma, color o tamaño, es casi imposible. Por ello, la clasificación “indica” y “sativa” se refiere a efectos del cannabis, no a rasgos físicos diferenciados.

¿Qué diferencias existen entre indica y sativa? 

Distintos orígenes y características morfológicas

Variedades Indica

La teoría dice que las variedades “indica” se originaron en las regiones montañosas del Himalaya, concretamente en la región de Hindu Kush (ver el artículo sobre Hindú Kush). Las características físicas atribuidas a las variedades indica son plantas de porte más bajo, con hojas anchas, denso follaje y cogollos densos y compactos (aunque, como sabemos actualmente, no es así: en realidad, hay cannabis de características distintas y con efectos relajantes). En términos de efectos, las indicas ofrecen una profunda sensación de relajación, calma y tranquilidad.

El efecto “indica” es de profunda sensación de relajación y tranquilidad. Imagínate tumbado en el sofá lleno de calma y paz interior.

Variedades Sativa

Por otro lado, las plantas “sativa” son nativas de regiones ecuatoriales como México, Tailandia y Colombia. Físicamente, se ha dicho que son plantas de porte más alto, con hojas más estrechas y cogollos más alargados y aireados (ahora se sabe que tampoco es así: hay cannabis con distinta morfología que da efectos cerebrales). A estas variedades sativas se les atribuyen efectos más mentales, eufóricos y estimulantes. 

El efecto “sativa” es más mental, eufórico y estimulante. Como una chispa que enciende tu creatividad y despierta tu motivación.

Finalmente están las llamadas variedades híbridas, que representan la armonía perfecta entre los efectos de relajación y motivación, y que presentan cualidades mixtas, de las dos clases.

Actualmente, sabemos que el origen real del cannabis se sitúa en Asia Central, posiblemente en las estribaciones del Himalaya, respaldado por evidencias biológicas y bioquímicas. Las distintas características físicas descritas en la antigüedad según el origen, tienen relación con los diferentes cruces que se habían ido produciendo en las distintas regiones donde se cultivaba la planta.

Composición química: Contenido en cannabinoides y terpenos

En lo que sí hay base y consenso para clasificar el cannabis según si es de efecto “indica” o “sativa” es según la composición química. Los efectos del cannabis varían en función del perfil de terpenos y cannabinoides específicos de cada cepa.  

Las variedades indica tienden a tener niveles moderados de CBD y terpenos sedantes, destacando el mirceno (aunque también otros, como el linalool). Estos componentes proporcionan un efecto corporal relajante, que puede ser beneficioso para aliviar el estrés, el insomnio y el dolor corporal.

En cuanto a su contenido en tetrahidrocannabinol (THC), el principal compuesto psicoactivo del cannabis, las indicas suelen tener niveles más bajos de THC, o más equilibrados con respecto al CBD, lo que las hace menos psicoactivas y sin efectos eufóricos o mentales intensos. 

Por otro lado, las variedades sativa tienden a tener niveles más altos de THC y terpenos estimulantes, como el limoneno, el pineno y el terpinoleno. Esto contribuye a sus efectos cerebrales más euforizantes y puede ser útil para aumentar la creatividad, mejorar el estado de ánimo y combatir la fatiga. Sin embargo, las sativas con niveles de THC muy altos pueden causar efectos psicoactivos intensos y pueden no ser adecuadas para todos los usuarios.

Entonces, ¿las cepas de CBD son indica?

No. No todo el cannabis es “indica” por el contenido en CBD o cannabidiol. Nos gustaría citar al neurólogo y célebre investigador sobre cannabis Ethan Russo cuando dice que (1): 

“La supuesta sedación de las cepas de cannabis llamadas índicas se atribuye erróneamente al contenido de CBD, ¡pero en realidad el CBD es estimulante en dosis bajas y moderadas! La sedación en las variedades de Cannabis más comunes se debe en gran medida al contenido de mirceno, un terpeno con efecto sedante similar a un narcótico. Por el contrario, un alto contenido de limoneno mejorará el estado de ánimo, mientras que la presencia del terpeno alfa-pineno, puede reducir el deterioro de la memoria a corto plazo inducido por el THC”. 

Esto evidencia que no sólo son importantes los cannabinoides, sino que los terpenos también tienen un papel destacado, si no determinante, en los efectos “sativa” o “indica” del cannabis. A esta interacción entre los distintos componentes de la planta se la conoce como efecto séquito del cannabis.

Aromas “indica” y “sativa”: Sólo para expertos 

Así como los cannabinoides no tienen ningún olor, los terpenos son los compuestos aromáticos protagonistas del sabor de nuestras variedades favoritas. 

Los compuestos terpénicos responsables del efecto indica suelen tener perfiles aromáticos dulces, cítricos, afrutados y florales, mientras que las variedades de efecto sativa producen terpenos más tirando a terrosos, amaderados, resinosos y a diesel… Pero sólo hipotéticamente. Ni siquiera los connoisseurs de cannabis más entrenados serían capaces de distinguir una indica de una sativa sólo por el aroma. Veamos por qué.

Citando el científico sobre olores Avery Gilbert, cada fragancia tiene su propia curva de intensidad, y la mezcla de terpenos crea una percepción olfativa distinta que no se puede atribuir fácilmente al olor de cada terpeno por separado. Esto hace que el olfato sea una técnica poco confiable para adivinar si el cogollo es indica o sativa.

Usos terapéuticos y recreativos

Debido a sus propiedades relajantes y sedantes, las variedades “indica” y sus extractos a menudo se utilizan para efectos más corporales, como aliviar el estrés, la ansiedad, los espasmos musculares, el insomnio y el dolor crónico. También pueden ayudar a relajar los músculos y promover la relajación física y mental.

Las variedades “sativa” son más populares entre aquellos que buscan efectos cerebrales intensos, creatividad y un impulso de energía, combatir la fatiga o para promover actividades artísticas y la sociabilidad.

Además de las variedades “puras”, existen híbridos de indica y sativa en el mercado, que equilibran la relajación de las indicas y los efectos estimulantes de las sativas.

Dos especies: Cannabis sativa y Cannabis indica

La denominación “indica” y “sativa” mantiene cierta relación con la historia del cannabis y su denominación botánica. Carolus Linnaeus fue el primero en describir la planta del cannabis cultivada en Europa, en 1753, a la que bautizó como Cannabis sativa (sativa significa “cultivo” o “cultivada”) (2). Su aspecto era poco ramificado y larguirucho, de gran altura, y entre sus usos estaba la producción de grano y fibra. 

Unos años después, en 1785, el botánico Jean-Baptiste Lamarck describió lo que él creía era otra especie del género Cannabis, con plantas de la India, a las cuales denominó Cannabis indica (2). Éstas eran de aspecto más compacto, redondeado y con inflorescencias muy desarrolladas (cogollos grandes). 

Ahora sabemos que la diferencia principal entre las plantas de cannabis descritas por Linnaeus y por Lamarck en ese tiempo responde a los diferentes usos que se le daban a la planta (para fibra, o para flor). Más tarde, se determinó que botánicamente sólo hay una especie de cannabis: Cannabis sativa, que incluiría ambas plantas. Esta clasificación sigue vigente hoy en día, aunque existe cierta controversia, y algunos taxónomos incluyen subespecies como sativa, indica, ruderalis y afghanica (o kafiristánica).

Con lo que debes quedarte es que “indica” o “sativa” se refiere únicamente a los efectos de la planta, no a la denominación botánica.

Tiempo de floración y formas de cultivo

Al ser teóricamente originarias de regiones montañosas frías y secas, se dice que las variedades “indica” están adaptadas a los veranos fríos y cortos y han desarrollado tiempos de floración más cortos, y son las más adecuadas para cultivo indoor

En cambio, las “sativa”, al crecer en climas temperados, se dice que han desarrollado características adaptativas para sobrevivir en zonas tropicales y cálidas de veranos largos, como su gran altura, mayor espacio internodal, cogollos más pequeños y hojas estrechas. Estos rasgos físicos les permiten protegerse contra amenazas como el moho y las plagas, y por ello se consideran las mejores variedades de cultivo outdoor. Aunque, como ya estarás imaginando, esto es bastante impreciso, dado que el breeding de cannabis ha permitido un desarrollo extenso de la planta y sus variedades.

Discusión sobre las diferencias entre indica y sativa

Si habías entrado en este post buscando las diferencias entre indica y sativa, ya las has encontrado. Pero no sería honesto por nuestra parte terminar aquí, porque en la realidad existen muchos matices sobre las diferencias entre “indica” y “sativa”. 

Indica y sativa: sólo para confundirnos

La mayoría de los expertos coinciden en que los términos “indica” y “sativa” como clasificaciones del cannabis son imprecisos o están desactualizados. Primero, porque está científicamente demostrado que la morfología de las hojas de marihuana o incluso de las flores de cannabis no tiene relación con su contenido fitoquímico. Por tanto, insinuar que un cogollo más compacto o aireado, o una hoja más o menos ancha, o que el aspecto de una planta más o menos espigada determina el efecto del cannabis, es poco menos que fantasioso. 

Parafraseando el investigador cannábico Ethan Russo, uno de los mayores conocedores del mundo del cannabis (1):

“Existen cepas de Cannabis con composiciones bioquímicas distintas, pero la distinción comúnmente aplicada entre sativa e índica es completamente errónea y un ejercicio inútil. En la actualidad, no se puede determinar de ninguna manera el contenido bioquímico de una planta de cannabis en base a su altura, ramificación o morfología de las hojas. El grado de hibridación es tan amplio que solo un análisis bioquímico puede revelar con certeza lo que realmente contiene la planta”.

Cabe destacar que no se discute el hecho de que cada variedad de cannabis pueda presentar unos efectos característicos “índica” o “sativa”. Lo que se cuestiona es cómo predecir este resultado en función de un fenotipo determinado. Es fácil encontrar expertos que lo cuestionen abiertamente:

Tal vez antiguamente era una terminología que formaba parte del léxico clandestino y tenía sentido. Pero en la actualidad, la variedad de cannabis es tal, que hay múltiples combinaciones de fenotipos (los fenotipos son las características físicas que expresa la planta, incluido su color, forma, contenido cannabinoide y terpenoide). 

Clasificación según el quimiotipo: ¿una solución?

La alternativa a las etiquetas “indica” y “sativa” que proponen los científicos es una clasificación basada en el quimiotipo de la marihuana. Es decir, realizar un análisis de cannabinoides y terpenos de cada variedad, y que el consumidor tenga a su disposición todo el listado preciso de fitoquímicos presentes en una cepa.

Evidentemente, esto sólo lo proponen los científicos, porque nada sería tan confuso para un cliente que recibir una lista de nombres químicos indescifrables. Sólo tendría sentido en caso de estudios sobre cannabis medicinal

El cannabis presenta múltiples quimiotipos que se distinguen por su composición química, como la predominancia de THC, CBD o una combinación de ambos. Además, se han creado selectivamente variedades con niveles elevados de THCV, cannabidivarina (CBDV), cannabicromeno (CBC) y cannabigerol (CBG). También existen variedades que no producen prácticamente cannabinoides. Si añadimos los terpenos a la ecuación, la diversidad se multiplica.

No obstante, ni siquiera conocer el quimiotipo sería una solución perfecta, porque los estudios sobre el efecto séquito del cannabis (la sinergia entre los compuestos del cannabis) están en pañales. Los terpenos pueden producir efectos en el organismo en dosis ínfimas, además, pueden interaccionar con los cannabinoides modificando su efecto. Todas estas reacciones no están profundamente estudiadas, por lo que una lista de los cinco o seis terpenos y cannabinoides mayoritarios en una cepa tampoco es 100% esclarecedora sobre los efectos de ese cannabis. 

La solución a esta dicotomía que propone Ethan Russo, una eminencia en investigación sobre cannabis, es clara: ¡dejar de utilizar los términos “indica” y “sativa”! (1).

¿Es posible predecir el efecto del cannabis en una persona?

Por si la biología de la propia planta no fuese suficientemente intrincada y compleja, finalmente entra en juego nuestro sistema endocannabinoide. Está científicamente probado que cada uno reacciona de forma distinta a unas mismas dosis de cannabinoides

Además, hay factores que pueden modificar la experiencia personal con el cannabis, como la predisposición a la relajación, el hecho de que un aroma evoca sensaciones distintas en cada persona, o el ambiente en el que se consume. Esta perspectiva sociológica sobre los efectos del cannabis ya la recogía Howard Becker en su libro sobre cannabis del siglo pasado (1953). 

En conclusión…

En definitiva, para algunos, sería ideal y muy cómodo poder entrar en un dispensario de marihuana y pedir “algo que me suba la moral”, o “una cepa bien relajante para este fin de semana”, pero la realidad pinta un cuadro mucho más rico y complejo. Al final, la experiencia personal y las preferencias de cada uno son un factor clave y determinante en las sensaciones que vivimos

Nuestra recomendación es que, si buscas un efecto determinado en una cepa, tengas en cuenta la información proporcionada por la tienda de cannabis, pero también tus propias sensaciones, el ambiente y la predisposición personal. Y en última instancia, ¡atrévete a experimentar! 

Referencias
  1. Piomelli D, Russo EB. The Cannabis sativa Versus Cannabis indica Debate: An Interview with Ethan Russo, MD. Cannabis Cannabinoid Res. 2016 Jan 1;1(1):44-46. doi: 10.1089/can.2015.29003.ebr. PMID: 28861479; PMCID: PMC5576603.
  2. Watts, G., Science commentary: Cannabis confusions. BMJ: British Medical Journal, 2006. 332(7534): p. 175.

¿Es más caro indica o sativa?

Según la experiencia en dispensarios de Estados Unidos, donde la marihuana es legal en muchos Estados, el cannabis de efecto sativa (mental o estimulante) suele tener un precio más caro que las variedades consideradas indica (relajante). Esto puede deberse a que es difícil conseguir este efecto en el cannabis, dado que el terpeno más abundante en prácticamente todas las variedades de cannabis es el mirceno, de efecto eminentemente relajante.  

Andrea Rezes Esmeraldino
Investigadora en cannabis y formadora | Experta en productos con CBD de Cannactiva. Con amplia experiencia en el mundo del cannabis, Andrea es experta en los productos con CBD de [...]

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