Age Verification

Verificación de edad

Por favor, confirme que es mayor de 18 años para continuar.

Los monjes que sabían caminar sobre el agua

Flor de loto, simbolo de apertura espiritual

Hoy en el blog de Cannactiva te traemos una historia para contar al lado de una hoguera, estos días de frío, con el deseo de que te haga pasar un buen rato. Esperamos que te guste! 

Los monjes que sabían caminar sobre el agua

Érase una vez un joven que había decidido entrar en un monasterio en busca de paz y conocimiento. Pensó que, al pasar algún tiempo de silencio y meditación, sus preocupaciones y problemas se desvanecerían.

En su primer día, el muchacho se sentó junto al lago con todas sus esperanzas y sueños. Mientras meditaba y observaba cómo el agua tranquila ondulaba ante él, presenció a lo lejos algo extraordinario: ¡dos monjes caminaban sobre ella!

El joven no podía creer lo que estaba viendo; debía de ser una ilusión. Los dos monjes avanzaban sobre el agua en una impresionante demostración de poder mental.

Desde entonces, todas las mañanas, en cuanto el alba se abría paso entre las tinieblas de la noche, el muchacho salía a contemplar cómo los monjes cruzaban el lago caminando silenciosa y graciosamente sobre sus aguas para llenar sus jarras en la fuente de la otra orilla.

Quería preguntarles cómo lo hacían, pero sabía que no debía interrumpir su meditación ni molestarlos durante su viaje espiritual. Así que, cada mañana, cuando pasaban junto a él de regreso tras recoger agua para el monasterio, simplemente se inclinaba en señal de profunda admiración. 

El joven aprendiz esperaba con impaciencia su momento para ponerse a prueba: quizá algún día, muy pronto, él también podría caminar sobre las aguas. 

Y así fue como, una mañana, el muchacho se decidió a dar sus primeros pasos sobre el agua. Sin embargo, fracasó en ese primer intento, y en todos los que lo siguieron.

Cada mañana, el aprendiz persistía en su objetivo con renovada determinación, pero siempre terminaba con la ropa empanada. Era un espectáculo al que todos sus compañeros se habían acostumbrado en las últimas semanas. 

Los monjes observaban al joven mientras intentaba alcanzarlos, día tras día. Nunca decían una palabra, pero sus ojos estaban llenos de compasión y comprensión.

Un día, el monje más joven se volvió hacia su compañero mayor y le preguntó: “¿Le explicamos dónde están las piedras para cruzar el lago?”. El monje mayor sonrió, pero negó con la cabeza.

Moraleja

A pesar de que los seres humanos poseemos intuición, instinto y una capacidad de inteligencia que trasciende el razonamiento lógico, en muchas ocasiones la ansiedad y el afán por alcanzar objetivos a toda costa, sin considerar el proceso natural de aprendizaje, nos impiden percibir el camino lógico. 

El relato nos anima a caminar sin juzgar, desde la relajación y el bienestar.

Al final de la historia, la negativa del monje a explicarle la verdad al aprendiz tal vez sea para reflexionar sobre el hecho de corregir (o aconsejar) a los demás en su camino. Tal vez nos quiera decir que los errores son una parte necesaria del aprendizaje.  

Por supuesto, hay más interpretaciones: que debes seguir tu propio camino; que fijarte demasiado en los demás te hace perder el tiempo, que lo que que parece increíble puede ser en realidad algo muy simple; o puede que la historia sea sólo un recordatorio del poder de la mente para autoengañarnos, siendo la realidad distinta a nuestra percepción.

Desconozco el origen real del relato, creo que me lo explicó alguien hace muchos años y me gusta compartirlo a mi también de vez en cuando. ¡Espero que te haya arrancado una sonrisa! 

Historias para contar al lado de una hoguera

Es invierno, hace frío, es momento de buscar el calor del fuego y compartir historias a la luz de una hoguera, o de una vela, con tus seres queridos.

Contar y escuchar historias acompaña a la humanidad desde sus orígenes. Estos relatos no solamente transmiten experiencias y recuerdos, sino que también tienen el poder de inspirar, divertir, provocar sueños y dejar huella. Y detrás de cada historia, pueden haber muchas interpretaciones, aprendizajes o moralejas. 

Otras veces, los relatos han transformado elementos corrientes en historias extraordinarias. Lo contamos en la felicitación de invierno del presente año, al desvelar el secreto del Fénix, pero también tenemos otro ejemplo en los Tres Reyes Magos, que son, con toda probabilidad, una referencia a las tres estrellas brillantes de la constelación del Cinturón de Orión.

Cielo estrellado donde se observan las tres estrellas de la constelación del Cinturón de Orión, conocidas como Los Tres Reyes Magos
Cielo estrellado donde se ven las tres estrellas de la constelación del Cinturón de Orión, conocidas como Los Tres Reyes Magos

¿Te has fijado que existen decenas de villancicos o canciones navideñas, en todos los idiomas, pero muy pocas canciones de verano o primavera? A nuestro parecer, esto responde a que, en invierno, las noches largas nos invitan a inventar, imaginar, cantar, y sobre todo, a contar historias.

La magia de los relatos contados sigue siendo hoy en día tan cautivadora como en sus inicios, cuando las personas se sentaban alrededor de una hoguera para calentarse, intercambiando anécdotas cortas como por casualidad, cobijadas por la fuerza y el calor del fuego. 

Te deseamos que este invierno disfrutes de muchos ratos de historias agradables e inspiradoras. Un cálido abrazo y hasta la próxima, Cannactivista!

Isidre Carballido
Fundador & CEO en Cannactiva | Experto en Cannabis

Mi Cesta0
Aún no agregaste productos.
Seguir viendo
Abrir chat
1
¿Necesitas ayuda?
Hola!
Podemos ayudarte?
Atención de Whatsapp (Lunes-Viernes/ 11am-18pm)