Encuentra tu IKIGAI x Cannactiva

Encuentra tu IKIGAI

Para celebrar el verano, en Cannactiva queremos invitarte a encontrar tu IKIGAI. Esta palabra, que recientemente ha ganado popularidad en todo el mundo, proviene del japonés y se podría traducir como “una pasión que otorga valor y alegría a la vida”. Para seguir el IKIGAI, hay cuatro premisas básicas: 

Que te guste lo que haces, 
Que seas bueno en lo que haces,
Que lo que haces sea útil para el mundo,  
Y que te dé de comer, energía para continuar. 

El verano ya está aquí y queremos poner el foco en nuestro IKIGAI. Para que te inspires, en tus próximos pedidos de flores de CBD te regalaremos un abanico con una ilustración estilo japonés del artista Gerard Nel·lo (@nellogerard).  Además, te hemos preparado una variedad exclusiva de Flores de CBD Especial Ikigai – Mochi.  

El verano es un momento de relajación y buenas vibras, donde puedes disfrutar con amigos y familia. Saborea cada momento compartido con tus seres queridos, donde las risas están aseguradas. Explora nuevos horizontes y vive nuevas experiencias. Disfruta del sol del verano con nuestro nuevo gorro reversible con diseño estampado de cannabis. Encuentra la calma que necesitas y siente cómo la vida te invita a estar presente y a ser honesto contigo mismo. Vive intensamente el ahora.

Descubre el significado real de IKIGAI

¿Qué es el IKIGAI?

El IKIGAI es un concepto japonés que podría traducirse como lo que da valor y plenitud a la vida. Otros lo traducen como “una razón de ser”. Es encontrar una actividad, un propósito o aquello que te haga sentir realizado, te llene de alegría y te mantenga comprometido y entusiasmado cada día.

En realidad, IKIGAI es un concepto amplio, que abarca todo aquello que aporta valor y alegría a la vida: desde las personas, como los padres, los hermanos, los hijos o los amigos, hasta las actividades, incluido el trabajo y los hobbies. 

Se dice que, para encontrar el IKIGAI, cada uno debe hacer un balance de cuatro elementos fundamentales de su vida: lo que uno ama, lo que el mundo o la comunidad necesita, lo que puede ser remunerado (no necesariamente con un sueldo: energía para continuar) y en lo que se es bueno haciendo. Cuando se encuentra el IKIGAI, se alcanza un estado de plenitud y satisfacción, un equilibrio entre las pasiones, contribuciones a la sociedad, retribuciones y habilidades. 

Nuestro IKIGAI puede cambiar varias veces a lo largo de la vida. Las personas pueden no tener un único y grande IKIGAI. Esto puede quitar cierta presión, al menos a mí, que me gustan tantas cosas en la vida. Aunque, sin duda, aquellos que se dedican con maestría a una sola cosa, a grandes rasgos, entiendo que pueden ser bendecidos con tener un IKIGAI claro y constante. No hay dudas, solo hay fluir.

Origen

El “IKIGAI” está presente en la cultura japonesa desde hace siglos. La palabra se compone de dos términos: “iki”, que se refiere a “vida” y “gai”, que se traduce como “valor” o “mérito”. Sería algo como “tener un valor en la vida”, aunque es difícil comprender la connotación real que adquiere en la cultura originaria, sin occidentalizar el significado.

Para conocer el significado real de “IKIGAI”, podemos viajar mentalmente a Japón, en la pequeña aldea de Ogimi, situada al norte de la isla de Okinawa, al lado de un parque nacional, donde el concepto de IKIGAI está muy arraigado. Este lugar es conocido como “el pueblo de la longevidad” por ser el sitio con más personas mayores de 100 años del mundo. Héctor García, coautor del libro sobre el IKIGAI que popularizó este término, entrevistó a más de un centenar de ancianos de esta localidad para preguntarles sobre su IKIGAI. Fruto de estas experiencias, explica que lo que mantiene a estas personas activas y saludables hasta avanzada edad es el IKIGAI: “Todos ellos tienen una fuente de entusiasmo por la vida y se dedican a ella todos los días”. 

Los autores del libro explican que una característica notable de todos los entrevistados es que el 100% tenía un huerto casero. También descubrieron que en Ogimi, la música, el canto y el baile están presentes prácticamente a diario como parte esencial de la vida cotidiana.

Otra característica distintiva de esta comunidad es que los ancianos tienen fuertes vínculos sociales con sus pares, y se reúnen con frecuencia para participar en actividades como deportes, karaoke o celebraciones de cumpleaños. De ahí que evitar el aislamiento social pueda ser un factor clave para mantener la motivación y la confianza necesarias para llevar una vida activa y plena. La mayoría de personas son miembros activos de asociaciones de vecinos, donde encuentran un sentido de pertenencia y amor similares a los de una familia. También existen los moai, grupos informales de personas con unos mismos intereses, en los que los miembros se reúnen habitualmente para cenar y preparar actividades conjuntas.

En el libro se entiende la idea de la simplicidad del concepto de IKIGAI en Japón. Va más allá (o no tan allá) del esquema occidental de “algo que me guste, sea útil al mundo, remunerado y en lo que sea bueno”. Es mucho más simple y más pleno. El IKIGAI para algunas personas puede ser tan sencillo como jugar con sus nietos. Es decir, experimentar la sensación de pertenencia (donde la comunidad desempeña un papel fundamental), estar activos en la vida, presentes, ser útiles a la sociedad y ser reconocidos por el grupo.

Encontrar el IKIGAI es sentir que formamos parte (la comunidad es una parte fundamental), estar activos en la vida, presentes, ser útiles a la sociedad y reconocidos por el grupo.

Los autores del libro también nos invitan a vivir y a sumergirnos en nuestras acciones diarias con atención plena, llegando a ese estado de “flow“, donde estamos en sincronía con la vida, dejamos de mirar el reloj y el tiempo se desdobla. Como dato curioso, en el país nipón, no existe una palabra que signifique “retirarse para siempre” como en Occidente.

Finalmente, se hace referencia a los jóvenes, quienes a veces se sienten desmotivados, preocupados o depresivos. Desde niños se les proyecta qué podrán ser de mayores, pero el IKIGAI consiste en vivir el presente, sentir, fluir. 

Cómo encontrar tu IKIGAI en la vida

Si estás buscando encontrar tu IKIGAI, aquí tienes una pequeña guía paso a paso para ayudarte en el proceso:

Reflexiona sobre lo que te apasiona

Piensa en aquellas actividades que te hacen sentir bien, que disfrutas haciendo, que te gustan, que te apasionan. Reflexiona sobre las cosas que te emocionan, te entusiasman y que te llenan de energía. Lo que te llena y te entusiasma, igual que el IKIGAI, puede cambiar a medida que crecemos y experimentamos distintas etapas vitales.

Identifica tus habilidades y fortalezas: 

Explora tus puntos fuertes y habilidades. ¿Qué habilidades naturales tienes? Reconocer tus fortalezas te permitirá aplicarlas en tu búsqueda del IKIGAI.

Piensa en lo que tu comunidad o el mundo necesita: 

Reflexiona sobre cómo tus pasiones y habilidades pueden ser de utilidad para los demás, en tu comunidad, y en las formas en que te gustaría contribuir a hacer del mundo un lugar mejor. Pensar en las necesidades existentes que tú identificas en tu entorno podría ayudarte.

Busca el equilibrio: 

Reflexiona las ideas que surgen de los pasos anteriores. ¿Hay alguna actividad, hobby o vocación, que combine todas o algunas de ellas? Esa intersección puede ser tu IKIGAI, el punto en el que encuentras propósito y satisfacción plena.

Experimenta y fluye: 

Tómatelo con calma: caminando despacio se llega lejos. Experimenta diferentes actividades, proyectos o trabajos que te permitan crecer. Busca oportunidades que te desafíen y te ayuden a expandir tus habilidades y conocimientos. No tengas miedo de probar cosas nuevas y salir de tu zona de confort. Explora diferentes caminos o sólo uno, pruébate a ti mismo y fluye, sin presión.

Cultiva tus relaciones y tu comunidad

El IKIGAI también se encuentra en las conexiones humanas. Cultiva relaciones positivas y significativas con las personas que te rodean. La comunidad es una parte fundamental. Comparte lo que te gusta y tu propósito con aquellos que te apoyan y te inspiran. Estas relaciones pueden ser una fuente de motivación y enriquecimiento en tu búsqueda de IKIGAI: contar y escuchar historias, soñar juntos, pedir consejo, divertirse… Es un elixir de vida. 

Acepta el crecimiento personal

La búsqueda del IKIGAI es una experiencia en sí misma. Aprende a medida que avanzas en el camino, acepta los desafíos y los obstáculos como oportunidades de crecimiento personal.

Mantén la mente abierta

El IKIGAI puede encontrarse en lugares inesperados, así que mantén una mente abierta y dispuesta a explorar diferentes caminos. Escucha tu intuición mientras te adentras en esta búsqueda.

Libro de referencia sobre el IKIGAI

El concepto de IKIGAI ha ganado popularidad en todo el mundo como una filosofía para encontrar el entusiasmo y la alegría en la vida diaria. Se ha relacionado con una mayor longevidad, bienestar emocional y una mayor satisfacción general en diversos aspectos de la vida. Muchos suponen que el concepto IKIGAI es el responsable de la longevidad y salud excepcionales de la población anciana de Okinawa, una de las llamadas “zonas azules” del mundo, por albergar la mayor cantidad de personas mayores de 100 años por cada 100.000 habitantes del planeta.

Si te apetece leer más sobre el tema, está el libro – ensayo: IKIGAI: Los secretos de Japón para una vida larga y feliz, de Héctor García (Kirai) y Francesc Miralles. La obra ha sido traducida a 63 idiomas y ha vendido más de 3 millones de copias desde su publicación en 2016 y puede servir para aportar y recordar puntos vitales muy importantes.

Cannactiva x IKIGAI

Esperamos que este pequeño recorrido por la filosofía del IKIGAI te haya gustado tanto como a nosotros. Nos despedimos deseándote que vivas tu vida de la manera que desees: 

Como una vieja pitonisa turca que lee tu futuro con el poso de una taza de café, 
como un Inca que le reza a su Diosa Quinoa, creadora de todas las cosas, 
como alguien que no se casa ni se embarca en un martes 13,
con tu propio espíritu animal, ya sea como una tigresa, un conejo, un mono o un monje…
Como sea, vive como quieras y asegúrate de que, hagas lo que hagas, cumplas con tu IKIGAI. 

Que tu IKIGAI te acompañe, ¡Feliz verano, Cannactivista!

Fuente
  • IKIGAI. Los secretos de Japón para una vida larga y feliz. Héctor García (Kirai) y Francesc Miralles Contijoch. Editorial Urano. Primera edición: 2016. ISBN 9788479539221
  • JapanGov, The Government of Japan. IKIGAI: The Japanese Secret to a Joyful Life. KIZUNA, Linking Japan and the World (18 de marzo de 2022)

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