CBD para el Parkinson: Investigaciones sobre su potencial terapéutico

CBD y Parkinson

En motivo del Día Mundial del Parkinson, repasamos las investigaciones actuales sobre el CBD en esta enfermedad. Es importante destacar que, por el momento, el CBD no es un medicamento para el Parkinson y que se necesita mayor investigación para poder establecer su eficacia. Te recomendamos consultar con tu médico antes de utilizar CBD.

La enfermedad de Parkinson es un padecimiento neurodegenerativo cuyo tratamiento ha empezado a incluir los productos de cannabis. El aceite de cannabis es el principal derivado que ha tenido buenos resultados en la práctica clínica. Estos aceites son en su mayoría preparados de cannabidiol (CBD) o gotas de CBD para el Parkinson.

Posible uso terapéutico del CBD en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson

¿Qué es el Parkinson?

La enfermedad de Parkinson es una enfermedad progresiva que se origina debido a la disminución de las concentraciones de dopamina en el cerebro, que resulta de la pérdida de neuronas productoras de dopamina (neuronas dopaminérgicas), así como la acumulación de ciertas proteínas (cuerpos de Lewy) en las neuronas (1).

El Parkinson se caracteriza por síntomas motores y no motores (2). Los motores son, por ejemplo, temblores, lentitud de los movimientos o bradicinesia y rigidez del cuerpo (3, 4, 5); y los síntomas no motores son alucinaciones, depresión (6), alteración de la fluidez verbal (7) y deterioro cognitivo, siendo que este último se asocia con una progresión a la demencia (8).

Debido a que el Parkinson es una enfermedad de alta incidencia (9, 10), y de la que aún no se tiene cura, la investigación contínua de medicamentos paliativos como los cannabinoides resulta crítica para su tratamiento.

Cannabis para el tratamiento del Parkinson

Con la creciente legalización de productos cannábicos, muchos pacientes con enfermedad de Parkinson empezaron a consumir cannabis como tratamiento. Estos pacientes han informado de mejoras significativas en su estado de salud e incluso una disminución en el uso de medicamentos que tomaban como tratamiento para el Parkinson (11).

No obstante, no se recomienda el uso de productos que contengan tetrahidrocannabinol (THC) (Δ-9 tetrahidrocannabinol, el cannabinoide psicoactivo de la marihuana), ya que puede generar psicosis (12), ansiedad, euforia (13), deterioro de la memoria y problemas cognitivos (14). 

El CBD o cannabidiol, ya que ha demostrado ser un buen neuroprotector, representa un gran tratamiento potencial para las enfermedades neurodegenerativas como lo es el Parkinson. Para más información, consulta el post sobre el CBD como neuroprotector.

¿Cómo ayuda el CBD en el Parkinson?

El CBD para el tratamiento de Parkinson, ya sea consumido por vía oral a través de gotas de aceite de CBD o vía aérea, a través de inhalaciones con vaporizador, podría evitar la disminución de dopamina al proteger a las neuronas dopaminérgicas de morir (15). 

Así mismo, el aceite de CBD ha demostrado presentar efectos sedantes (16) y antiinflamatorios (17), lo cual puede ayudar a mejorar la calidad de vida de los pacientes con esta enfermedad.

Dosis de CBD para Parkinson utilizada en los estudios actuales

Los diversos estudios actuales ayudan a darnos una idea sobre el uso del CBD para esta enfermedad. Un estudio clínico realizado en pacientes con Parkinson demostró que el CBD mejora la movilidad, la comunicación y disminuye el malestar corporal en pacientes con Parkinson tratados diariamente con 300 mg de CBD (18).

Otro estudio informó de una disminución en los síntomas psicóticos, cuando se añadieron diariamente de 150 a 400 mg de CBD diarios a la terapia antiparkinsoniana, sin tener efectos secundarios graves en los pacientes con Parkinson (19).

Finalmente, en el año 2020, un grupo de investigación en Estados Unidos se dio a la tarea de probar distintas dosis de CBD en pacientes que estaban tomando diferentes medicamentos que normalmente se prescriben para tratar el Parkinson. Evidenciando que las dosis diaria de 5 a 20 mg/kg de CBD purificado (20), son bien toleradas incluso con cuando los pacientes se encuentran tomando distintos medicamentos antiparkinsonianos.

Sobre la frecuencia de administración, los estudios realizados con CBD en pacientes con Parkinson indican la cantidad de CBD diaria, pero no especifican si la dosis se reparte en varias tomas durante el día, o si se toma la dosis diaria de una sola vez. Sólo uno de los estudios indica que se administró el aceite de CBD por la noche. 

Medicamentos para el Parkinson y CBD

De todos los fármacos antiparkinsonianos, Levodopa o L-DOPA es el más utilizado al ser un precursor de dopamina. Una vez que el fármaco atraviesa la barrera hematoencefálica, se convierte en dopamina para restituir el desequilibrio cerebral de este neurotransmisor.

Este medicamento y algunos otros comúnmente utilizados para el tratamiento de esta enfermedad, fueron evaluados con la administración concomitante de CBD purificado en aceite. Los resultados mostraron que el CBD es efectivo y seguro en dosis menores a 20 mg/kg al día. Los pacientes que tomaron 25 mg/kg de CBD, presentaron efectos adversos como alteraciones de las enzimas hepáticas, diarrea, dolor abdominal, fatiga y náusea (20).

¿Puedo tomar CBD si tomo medicamentos para el Parkinson?

No debes usar CBD sin consultar con el médico, que es la persona que te podrá dar una respuesta fiable a esta pregunta, a partir del estudio de tu caso particular. De forma general, dependerá de los medicamentos que estés tomando.

Los cannabinoides pueden presentar interacciones cuando son consumidos simultáneamente con ciertos medicamentos. Aunque, como mencionamos anteriormente, según los estudios disponibles, la coadministración de dosis bajas de CBD con medicamentos antiparkinsonianos no representa un riesgo significativo para la salud (20). No obstante, es posible que los pacientes de Parkinson tomen otros medicamentos con los que el cannabidiol pudiese interaccionar. Para más información debes consultar el post sobre posibles interacciones entre CBD y medicamentos.

En última instancia, se recomienda consultar al médico especialista para obtener la asesoría pertinente sobre la conveniencia de tomar cannabidiol, las dosis adecuadas y la mejor forma de administración.

Recuerda que no todos reaccionamos de la misma manera al CBD y que por lo tanto la dosis también es totalmente personal. Por ello, cuando se inicia un tratamiento con cannabidiol, se empieza por dosis bajas, y se va escalando la concentración en caso de que el profesional considere necesario un reajuste de dosis.

Según los datos disponibles, en caso de tomar medicamentos para el Parkinson, no se recomienda exceder los 20 mg/kg de CBD al día.

Te recomendamos encarecidamente que consultes a tu médico especialista para obtener más información y asesoramiento personalizado sobre el tratamiento y control de la enfermedad de Parkinson antes de usar CBD.

Te recordamos que este es un artículo informativo que no pretende prevenir, diagnosticar ni tratar ninguna enfermedad. Consulta con tu médico antes de utilizar CBD. Su contenido puede complementar, pero nunca sustituir, el diagnóstico o tratamiento de cualquier enfermedad o síntoma. Los productos de Cannactiva no son medicamentos.

Referencias

1. Braak, H., Del Tredici, K., Rüb, U., de Vos, R. A., Jansen Steur, E. N., & Braak, E. (2003). Staging of brain pathology related to sporadic Parkinson’s disease. Neurobiology of aging, 24(2), 197–211. https://doi.org/10.1016/s0197-4580(02)00065-9

2. Leite Silva, A. B. R., Gonçalves de Oliveira, R. W., Diógenes, G. P., de Castro Aguiar, M. F., Sallem, C. C., Lima, M. P. P., de Albuquerque Filho, L. B., Peixoto de Medeiros, S. D., Penido de Mendonça, L. L., de Santiago Filho, P. C., Nones, D. P., da Silva Cardoso, P. M. M., Ribas, M. Z., Galvão, S. L., Gomes, G. F., Bezerra de Menezes, A. R., Dos Santos, N. L., Mororó, V. M., Duarte, F. S., & Dos Santos, J. C. C. (2022). Premotor, nonmotor and motor symptoms of Parkinson’s Disease: A new clinical state of the art. Ageing research reviews, 84, 101834. Advance online publication. https://doi.org/10.1016/j.arr.2022.101834

3. Postuma, R. B., Aarsland, D., Barone, P., Burn, D. J., Hawkes, C. H., Oertel, W., & Ziemssen, T. (2012). Identifying prodromal Parkinson’s disease: pre-motor disorders in Parkinson’s disease. Movement disorders : official journal of the Movement Disorder Society, 27(5), 617–626. https://doi.org/10.1002/mds.24996

4. Gelb, D. J., Oliver, E., & Gilman, S. (1999). Diagnostic criteria for Parkinson disease. Archives of neurology, 56(1), 33–39. https://doi.org/10.1001/archneur.56.1.33

5. Almgren, H., Hanganu, A., Camacho, M., Kibreab, M., Camicioli, R., Ismail, Z., Forkert, N. D., & Monchi, O. (2022). Motor symptoms in Parkinson’s disease are related to the interplay between cortical curvature and thickness. NeuroImage. Clinical, 37, 103300. Advance online publication. https://doi.org/10.1016/j.nicl.2022.103300

6. Macías-García, P., Rashid-López, R., Cruz-Gómez, Á. J., Lozano-Soto, E., Sanmartino, F., Espinosa-Rosso, R., & González-Rosa, J. J. (2022). Neuropsychiatric Symptoms in Clinically Defined Parkinson’s Disease: An Updated Review of Literature. Behavioural neurology, 2022, 1213393. https://doi.org/10.1155/2022/1213393

7.  Luo, B., Dong, W., Chang, L., Qiu, C., Lu, Y., Liu, D., Xue, C., Zhang, L., Liu, W., Zhang, W., & Yan, J. (2022). Altered Interhemispheric Functional Connectivity Associated With Early Verbal Fluency Decline After Deep Brain Stimulation in Parkinson’s Disease. Frontiers in aging neuroscience, 14, 799545. https://doi.org/10.3389/fnagi.2022.799545

8. Aarsland, D., & Kurz, M. W. (2010). The epidemiology of dementia associated with Parkinson disease. Journal of the neurological sciences, 289(1-2), 18–22. https://doi.org/10.1016/j.jns.2009.08.034

9. Titova, N., & Chaudhuri, K. R. (2018). Non-motor Parkinson disease: new concepts and personalised management. The Medical journal of Australia, 208(9), 404–409. https://doi.org/10.5694/mja17.00993

10.   Öksüz, N., Öztürk, Ş., & Doğu, O. (2022). Future Prospects in Parkinson’s Disease Diagnosis and Treatment. Noro psikiyatri arsivi, 59(Suppl 1), S36–S41. https://doi.org/10.29399/npa.28169

11. Kindred, J. H., Li, K., Ketelhut, N. B., Proessl, F., Fling, B. W., Honce, J. M., Shaffer, W. R., & Rudroff, T. (2017). Cannabis use in people with Parkinson’s disease and Multiple Sclerosis: A web-based investigation. Complementary therapies in medicine, 33, 99–104. https://doi.org/10.1016/j.ctim.2017.07.002

12.   Murray, R. M., Englund, A., Abi-Dargham, A., Lewis, D. A., Di Forti, M., Davies, C., Sherif, M., McGuire, P., & D’Souza, D. C. (2017). Cannabis-associated psychosis: Neural substrate and clinical impact. Neuropharmacology, 124, 89–104. https://doi.org/10.1016/j.neuropharm.2017.06.018

13.   D’Souza, D. C., Perry, E., MacDougall, L., Ammerman, Y., Cooper, T., Wu, Y. T., Braley, G., Gueorguieva, R., & Krystal, J. H. (2004). The psychotomimetic effects of intravenous delta-9-tetrahydrocannabinol in healthy individuals: implications for psychosis. Neuropsychopharmacology : official publication of the American College of Neuropsychopharmacology, 29(8), 1558–1572. https://doi.org/10.1038/sj.npp.1300496

14.   Curran, H. V., Brignell, C., Fletcher, S., Middleton, P., & Henry, J. (2002). Cognitive and subjective dose-response effects of acute oral Delta 9-tetrahydrocannabinol (THC) in infrequent cannabis users. Psychopharmacology, 164(1), 61–70. https://doi.org/10.1007/s00213-002-1169-0

15.   Ferreira-Junior, N. C., Campos, A. C., Guimarães, F. S., Del-Bel, E., Zimmermann, P. M. D. R., Brum Junior, L., Hallak, J. E., Crippa, J. A., & Zuardi, A. W. (2020). Biological bases for a possible effect of cannabidiol in Parkinson’s disease. Revista brasileira de psiquiatria (Sao Paulo, Brazil : 1999), 42(2), 218–224. https://doi.org/10.1590/1516-4446-2019-0460

16.   Zuardi, A. W., Shirakawa, I., Finkelfarb, E., & Karniol, I. G. (1982). Action of cannabidiol on the anxiety and other effects produced by delta 9-THC in normal subjects. Psychopharmacology, 76(3), 245–250. https://doi.org/10.1007/BF00432554

17.   Rajesh, M., Mukhopadhyay, P., Bátkai, S., Patel, V., Saito, K., Matsumoto, S., Kashiwaya, Y., Horváth, B., Mukhopadhyay, B., Becker, L., Haskó, G., Liaudet, L., Wink, D. A., Veves, A., Mechoulam, R., & Pacher, P. (2010). Cannabidiol attenuates cardiac dysfunction, oxidative stress, fibrosis, and inflammatory and cell death signalling pathways in diabetic cardiomyopathy. Journal of the American College of Cardiology, 56(25), 2115–2125. https://doi.org/10.1016/j.jacc.2010.07.033

18.   Chagas, M. H., Zuardi, A. W., Tumas, V., Pena-Pereira, M. A., Sobreira, E. T., Bergamaschi, M. M., dos Santos, A. C., Teixeira, A. L., Hallak, J. E., & Crippa, J. A. (2014). Effects of cannabidiol in the treatment of patients with Parkinson’s disease: an exploratory double-blind trial. Journal of psychopharmacology (Oxford, England), 28(11), 1088–1098. https://doi.org/10.1177/0269881114550355

19.   Zuardi, A. W., Crippa, J. A., Hallak, J. E., Pinto, J. P., Chagas, M. H., Rodrigues, G. G., Dursun, S. M., & Tumas, V. (2009). Cannabidiol for the treatment of psychosis in Parkinson’s disease. Journal of psychopharmacology (Oxford, England), 23(8), 979–983. https://doi.org/10.1177/026988110809651920.   Leehey, M. A., Liu, Y., Hart, F., Epstein, C., Cook, M., Sillau, S., Klawitter, J., Newman, H., Sempio, C., Forman, L., Seeberger, L., Klepitskaya, O., Baud, Z., & Bainbridge, J. (2020). Safety and Tolerability of Cannabidiol in Parkinson Disease: An Open Label, Dose-Escalation Study. Cannabis and cannabinoid research, 5(4), 326–336. https://doi.org/10.1089/can.2019.0068

Masha Burelo
Investigadora en cannabinoides | Doctoranda en Neurociencia

Mi Cesta0
Aún no agregaste productos.
Seguir viendo
Abrir chat
1
¿Necesitas ayuda?
Hola!
Podemos ayudarte?
Atención de Whatsapp (Lunes-Viernes/ 11am-18pm)